Goyo & Tostao
La boda fue el 7 de diciembre, el día de las velitas, y contrario a lo que muchos podrían pensar, no será en el Chocó, se realizo en Bogotá, pues de alguna manera la capital es un lugar neutral para ambos, que nacieron en diferentes lugares: "Ahí sí hubiéramos tenido que tomar una decisión muy complicada". Tostao y Goyo llevan dos meses solos en su propio apartamento (antes compartían otro con varios familiares), que están terminando de amoblar y allí, en su pequeño nido de amor, están terminando de organizar la logística de la boda. Es un evento que ellos denominan como 'formal': "Queremos que sea un matrimonio muy familiar, con poca gente, pero sabemos que será inevitable que por ahí se aparezca una chirimía y arme la rumba".








Goyo vistio de blanco, pero no quiso revelar más detalles de su vestido pues su intención es sorprender al novio: "Le había dicho que el traje sería fucsia para despistarlo", cuenta entre carcajadas. Aunque Tostao también tenía pensada una que otra locura: "Iba a pedir que todos los invitados fueran vestidos de amarillo, eso se hubiera visto muy llamativo en las fotos". Finalmente, la idea loca quedó solo en eso, pues insisten en que quieren una boda tranquila, rodeados de su familia y de algunos pocos amigos.
